Mi corazón todavía se siente culpable

del final que tuvimos.

No, no me digas que no pude hacer nada más

para salvarte.

No me digas que no llegue a tiempo,

por que todavía mi corazón no se pudo reconstruir

del final que tuvimos.

 

Pensé que un día

lograría quitar la rabia de mis ojos

y podría volver hablar contigo

en uno de nuestros momentos de calma.

No supe que un día nuestro tiempo se agotaría.

Pero como pedirle eso a alguien tan llena en lágrimas.

Me dejaste sin despedida,

esa que tanto merecía

para poder decirte que te necesitaba.

Siempre te necesite, incluso aunque tu no lo vieras.

 

Tú, quizás te ganaste todas las batallas pérdidas conmigo.

Quizás hiciste que no supiera hacer nada más.

Quizás me pusiste ante mis limitaciones

para alguien tan joven y llena de dolor.

 

Pensé haberme recuperado

de este tremendo dolor que me dejaste.

La culpa me recorre en cada paso de mis acciones

creyendo que pude hacer más.

Pero quizás tú no me dejaste escapatoria.

 

Lo siento por no haber podido.

Lo siento por no haber llegado a tiempo.

 

Con la mano en mi pecho y los ojos

llenos de lágrimas mis rodillas ceden

cayendo al suelo,

mientras te pido perdón sollozando

todo el dolor que siento.

Siento tanto tu pérdida desconsoloda

que mi pecho todavía llora por tu ida.

 

Creí poder solucionar sola

algo que era de dos.

Sentí que podría ser la heroína

que consiguiera salvarte, salvarnos de este final trágico.

 

Mis lágrimas llenan mis ojos en un mar de tristeza y dolor.

Lo siento,

por no haber podido

conseguirlo a tiempo.

Y no haber podido agotar todas las posibilidades que creí tener.

 

Lo siento

 

Thais Calvo
thaisvlcyellow28@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *