Lluvia de su cielo de cristal

Ve, acércate.

Escucha su corazón latir.

¿Oyes el miedo en cada latido?

Aunque, ella lo vence con otro de valentía.

 

Adelante, sigue.

Seguramente en sus ojos veas cielos nublados

con posibles precipitaciones.

Por lo que cuando veas brotar la lluvia

de su cielo de cristal,

abrázala tan fuerte que se olvide

de esas lluvias torrenciales.

 

Ella, es tan poderosa

como el mayor de los desastres naturales.

Ella, es tan brillante

como los rayos de las  primeras horas de la mañana.

Aunque ella, ay ella…

Aunque no lo creas,

poseé tanto miedo como tú.

 

Y no hay mayor cura para ello

como un abrazo lleno de amor.

 

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