Tantas veces os necesite y estuvisteis ahí.

Cuántas veces llore y vosotras me disteis un pañuelo para secar mis lagrimas.

Otras veces fui débil y necesité de vuestra fortaleza.

Me sentí fuera de casa y me hicisteis volver a ella.

 

Quizás no podéis imaginar lo agradecida que estoy.

En cada paso, a mi lado.

Aún cuando me alejaba, vosotras no lo hacíais.

Incluso en los momentos de fortaleza os quiero conmigo,

porque no  puedo concibir mi viaje sin los valores de la amistad,

sin vosotras.

ThaisCalvo

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